lunes, 30 de noviembre de 2015

Diez actitudes machistas que las mujeres han de sufrir a diario.
Laura Bates es la fundadora del Proyecto Machismo Cotidiano o, en su idioma original, Everyday Sexism. El concepto de dicha página puede parecer sencillo, pero es realmente revelador: se trata de una colección de testimonios enviados por mujeres de todo el planeta en el que estos relatan episodios de machismo vividos en primera persona, y que van del detalle en apariencia insignificante a historias de acoso sexual.
Lo que en un primer momento parecía un trabajo meramente recopilatorio y circunstancial ha terminado convirtiéndose en una enciclopedia sobre el machismo del siglo XXI, definido a través de sus propios actos. La página, que permite rastrear los testimonios por países, acaba de incorporar su entrada número 30.000, aunque se prevé que su crecimiento sea exponencial debido a la amplia difusión que la iniciativa está gozando.
Los comentarios sexualmente ofensivos siguen siendo muy habitualesLas repetidas apariciones de Bates en los medios ingleses, principalmente en The Telegraph, han proporcionado una gran difusión al proyecto. Precisamente en ese medio se han publicado diversas recopilaciones de algunos de los tweets enviados a la página del proyecto. Profundizar un poco en su página web permite distinguir cuáles son los comportamientos más frecuentes y, a la vez, los que más molestan a las mujeres. La mayor parte de ellos son obvios, pero como demuestra la ingente cantidad de comportamientos denigrantes que se repiten recurrentemente, parecen no quedar claros para la mayor parte de los hombres.
  • El comentario sexualmente ofensivo. Uno de los mensajes, enviado por Meghan, indica cómo un hombre de avanzada edad le había señalado que “si tuviese cuarenta años menos, estaría encima de ti”. Es seguramente el tipo de actitud más frecuente y más desagradable, el de la proposición sexual realizada sin ninguna clase de gusto o tacto, no digamos ya con posibilidades de llevarse a cabo. En la mayor parte de casos, estos comentarios sugieren que la mujer es poco más que un objeto para el que los pronuncia.
  • Las referencias al cuerpo de la aludida. En el artículo publicado esta misma semana en The Telegraph, se destacaba uno de los mensajes enviado por alguien a quien cuyo compañero la llamaba a diario “tetas grandes” (“big boobs”). El trabajador dejó de hacerlo cuando esta comenzó a llamarle “pito corto” (“small dick”), muestra de que en la mayor parte de casos devolver el golpe es la mejor opción.
  • Hay cosas que las mujeres no pueden hacer. Una tal “S” cuenta cómo le marcó que su padre no le permitiera nunca jugar ni al baloncesto ni al fútbol, ya que se trataba de “deportes para chicos”. Muchos comentarios de los que aparecen recogidos en esta página hacen referencia a la aún consolidada idea de que hay determinadas cosas que una mujer no puede hacer ya que “se puede hacer daño”.
  • La mujer, en la cocina. Dentro de esa última categoría de comentarios que distinguen entre lo que una mujer debe hacer y lo que no, se encuentran aquellos que encasillan al sexo femenino en su habitual rol de ama de casa, madre y esposa, y que abundan mucho más de lo que nos gustaría pensar en nuestra, en apariencia, igualitaria sociedad. Uno de los testimonios indicaba que un alumno de unos doce años había reconocido en clase que era más “económico” que las mujeres se quedasen cuidando de la casa.
  • Confusiones denigrantes. Una de las ramificaciones de la creencia de que las mujeres no pueden aspirar más que a trabajar en el hogar o, como mucho, ser secretarias o limpiadoras, se refleja en esa habitual broma en la que se reconoce a una mujer que ha sido confundida con otra de menor categoría. Es lo que explica una científica a la que, ataviada con su bata, se le acercó un compañero y le dijo extrañado que no sabía que era una de las trabajadoras del centro, ya que pensaba que era la recepcionista.
  • Diferencias a la hora de aceptar su valía. No somos conscientes de ello, pero en muchas ocasiones, se sigue tratando de forma diferente a hombres y mujeres a la hora de cumplir con un objetivo, entregar un trabajo o cumplir una orden. Una tal Maryilustra a la perfección esta circunstancia con una historia en la que detalla la actitud que manifestaban sus profesores respecto a ella y su pareja a la hora de estudiar su posgrado en economía. La autora explica que ambos hacían los deberes a la vez, juntos, y en muchos casos era ella la que debía ayudar a su compañero, por lo que los resultados eran exactamente los mismos. Pues bien, él siempre obtenía mejores notas que ella y un “¡gran trabajo!” frente al “buen intento” que solía definir los trabajos de ella.
  • Las mujeres que han decidido trabajar no pueden quejarse. Como consecuencia de esa cacareada inutilidad del sexo femenino en el mundo laboral, muchos hombres han adoptado la idea de que ellas mismas se han buscado sus problemas de conciliación laboral y que, por lo tanto, el sexo masculino no tiene ninguna responsabilidad. Es lo que le ocurría a una de las participantes cuando desvelaba la respuesta que había recibido de uno de sus compañeros en una conversación sobre el número de holandesas en el mundo de la política, que aunque no era “despreciable”, aún distaba mucho de la igualdad total. Su compañero le dijo: “No empieces con eso, es problema de la mujer si tiene que elegir entre su carrera y sus hijos”.
  • Cállate. Otro comportamiento tristemente habitual es el de despreciar la inteligencia femenina haciendo callar a la mujer al no considerar de relevancia lo que pueda aportar a la discusión. O ni siquiera eso, sino que muchos piensan que el rol de la mujer ha ser pasivo y obediente. Una de las participantes en el proyecto cuenta cómo había oído a un hombre decirle a su esposa “si tuvieses modales, habrías aprendido a tener la boca cerrada”.
  • Las mujeres no pueden disfrutar del sexo. Un prejuicio vinculado a esa concepción de la mujer como ama de casa obediente y el hombre como macho alfa que puede decidir lo que hacer con su pareja, familia y entorno. Hasta la liberación sexual de los sesenta no se aceptó que la mujer podía disfrutar también de su propia sexualidad, y ni siquiera aún se ha conseguido derribar dicho mito. Muestra de ello es el testimonio de una mujer que firma como “PC” y que afirma que uno de sus amigos la llamó “sucia zorra” (“filthy slut”) por reconocer que disfrutaba haciendo el amor.
  • Las mujeres no pueden hacer trabajos técnicos. En una de las entradas más recientes del proyecto, una de las participantes señalaba cómo durante una entrevista de trabajo el seleccionador de personal le había preguntado de qué manera pensaba hacer su trabajo, ya que “las mujeres no están dotadas para lo técnico”, y además, esta tendría que convivir con otros ocho hombres si era contratada. Dos escollos, al parecer, difíciles de salvar, pero que desvelan los rasgos de la mentalidad conservadora que aún pervive en gran parte de la sociedad occidental.

domingo, 29 de noviembre de 2015


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1.Leyes descriminatorias:
  • Diferencia de tratamiento en el caso de adulterio
  • Nesecidad del permiso del hombre para hacer una actividad econòmica
  • Negaciòn del derecho o voto

2. Educaciòn "MACHISTA":

  • Esto empieza desde la escuela y la educación intrafamiliar9.jpg

3. Discrimación en el ambito religioso:
  • En la Biblia hay expresiones que se consideran machistas por lo que no se pronunciaban los nombres de algunas mujeres como por ejemplo: La esposa de Noe; La hija de Lot; La suegra de Pedro; etc.

4. Division sexista de trabajo:
  • En algunos trabajos se prefieren algunos puestos solo para hombres esto se daba anteriormente por lo que los hombres tienen la ventaja de tener la mayor capacidad fisica pero en tiempos actuales ya no importa quien tiene la mayor fuerza ahora lo que importa es quien tiene la mayor capacidad intelectual o mental.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Machismo

El machismo es una expresión derivada de la palabra macho, se define en el Diccionario de la lengua española de la RAE como la «actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres».1
El machismo es una ideología que engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a promover la negación de la mujer como sujeto indiferentemente de la culturatradiciónfolclore o contexto. Para referirse a tal negación del sujeto, existen distintas variantes que dependen del ámbito que se refiera, algunos son familiares (estructuras familiares patriarcales, es decir dominación masculina), sexuales (promoción de la inferioridad de la sexualidad femenina como sujeto pasivo o negación del deseo femenino), económicas (infravaloración de la actividad laboral, trabajadoras de segunda fila o inferioridad de salarios), legislativas (no representación de la mujer en las leyes y por tanto, no legitimación de su condición de ciudadanas, leyes que no promuevan la protección de la mujer ni sus necesidades), intelectuales (inferioridad en inteligencia, en capacidad matemática, en capacidad objetiva, en lógica, en análisis y tratada como astucia, maldad, subjetiva, poco coeficiente intelectual), anatómicas (supremacía de la fuerza física masculina o una exageración de diferencia, poca importancia al parto, poco papel en la reproductividad biológica), lingüísticas (no representación de la mujer en el lenguaje), históricas (ocultación de mujeres importantes dentro de la historia de la humanidad), culturales (representación de la mujer en los medios decomunicación como un cuerpo haciendo de ella misma un objeto en vez de un ser humano, espectaculación, portadora del placer visual para la mirada masculina), académicas (poca importancia a estudios de género, no reconocimiento de la importancia del tocado feminismo), etc.
Algunos críticos consideran también machismo la discriminación contra otros grupos sociales, como en el caso de hombres homosexuales, como no "masculino".2 Esto podría considerarse como una actitud misógina ya que implica un rechazo de todo aquello que no sea lo considerado masculino.
Una definición de algunos movimientos feministas lo define como "el conjunto de actitudes y prácticas aprendidas sexistas llevadas a cabo en pro del mantenimiento de órdenes sociales en que las mujeres son sometidas o discriminadas".3 Se considera el machismo como causante principal de comportamientos heterosexistas u homofóbicos. Aquella conducta permea distintos niveles de la sociedad desde la niñez temprana hasta la adultez con iniciaciones de fraternidades y otras presiones de los llamados grupos.
También existe una rica tradición literaria que prolifera la imagen machista mediante el desdén o maltrato de las mujeres como en las diversas obras del tema de Don Juan Tenorio.
En América Latina hay autores que identifican el machismo con la "otra cara del marianismo".4
No obstante todo lo anterior, es de señalar que en la cultura náhuatl la expresión Macho (que no tiene nada que ver este uso con la derivación del latín "mascŭlus" y del significado de la palabra macho en español), quiere decir, traducido al castellano, ejemplar, es decir, digno de ser imitado, de allí que en México se preste a confusión el uso de aquella palabra si no va acompañada de mayores precisiones.5 La etimología de la palabra macho en castellano proviene del latín "mascŭlus" y es un diminutivo que se aplicaba a los cachorros de sexo masculino. En latín vulgar, este diminutivo se convirtió en masclu, "mascŭlus", que tenía el sentido de ‘pequeño macho’ o ‘machito’ en el español de hoy.

viernes, 27 de noviembre de 2015

  • DESARROLLO DEL MACHISMO
Toda sociedad o cultura debe, para dar garantías a su supervivencia, modular la expresión de sus necesidades adaptándose a las condiciones históricas y ambientales que están en continua relación con sus miembros, relación que es más que bidireuna ccional, multidireccional, dado que no sólo se condicionan mutuamente, sino más bien, producen concatenación de efectos en el plano simbólico, medioambiental, genético, evolutivo, etc.
Una de las necesidades está relacionada con las relaciones de género al interior de una cultura, para entender esto es necesario remontarse a muchotiempo atrás. En las sociedades que basaban su economía en la caza, sociedades tribales, se produjo por primera vez la división de las tareas entre hombres y mujeres. Los hombres tenían la misión de encontrar el alimento para el hogar, este alimento por lo general consistía en feroces animales que debían cazarse en grupos, y a la mujer le correspondía el cuidado de la progenitora y el hogar. El motivo, más que un impedimento en el plano de las habilidades (antes de esto las mujeres cazaban la comida con los hombres), la división social del trabajo deviene con el establecimiento o asentamiento humano, tenía que ver con diferencia anatómicas que hacían de la mujer una mejor cuidadora de sus pequeños, principalmente por la posibilidad de amamantarlos.
Posteriormente, comienza a ser atribuido al trabajo masculino, una preponderancia excesiva en desmedro de las actividades de las mujeres, quienes son vistas en un papel más pasivo y que no guarda relación cercana al modelo icónico religioso del imaginario colectivo de los hombres de aquella época (los dioses, poderosos guerreros debían ser la imagen y semejanza de los fieros y diestros cazadores).Entonces es en este primer momento en que comienzan a instaurarse las pautas diferenciadas de los diferentes sexos, adquiriendo un carácter jerárquico, que no responde más que a una expresión cultural que se ha perpetuado bajo la forma de un "Patriarcado" en las diferentes épocas históricas y que se ha visto reforzada por prácticas religiosas, intereses económicos, ambiciones de poder, y quien sabe que otras cosas más.
Ahora sabemos que los roles de género son construcciones culturales acerca de las pautas que las personas deben explicitar como miembros de una cultura determinada según sea su sexo, "cuando hablamos de género nos referimos a las características de la mujer o de el hombre que son determinadas socialmente, estas características o roles que se les asigna a cada género, son un conjunto de reglas y normas, aprendidas, reforzadas y sancionadas dentro de la sociedad, de la cual el hombre y la mujer forman parte".
Nos referiremos ahora a la forma en que son socializados los roles en nuestras sociedades ("occidentales"). Latinoamérica ha sufrido el impacto del choque entre diversas culturas, y nuestra identidad, tan problemática para muchos investigadores se encuentra diseminado en ese torbellino de razas, en este multiverso de nociones acerca del mundo. El influjo de los pueblos occidentales calo de tal forma que su impronta se convirtió en nuestro estatuto de vida, desde la llegada del Europeo, el latinoamericano ha mirado hacia occidente para encontrar sus modelos culturales, sociales, económicos, etc. indudablemente la forma en que los géneros se relacionan entre sí también es parte de este acervo cultural.
En los antiguos pueblos de occidente (GreciaRoma)las relaciones sociales en la familia proyectaban a la mujer a un segundo plano, todo su sistemagiraba en torno a la concepción Machista del pueblo, y si bien incluían a las mujeres dentro de su sistema panteísta, los dioses femeninos encarnaban principalmente la corrupción y la maldad. La asimetría de género se instauraba desde el plano simbólico, lo cual definía el "todo conocido". Con la llegada del cristianismo se producen nuevos cambios en la concepción de autoridad del hombre, cuyo poder ahora era divinamente legítimo al interior de la familia. "Nuestra sociedad, como muchas otras sociedades, tiene la característica de ser androcéntrica, esto quiere decir que toma al hombre, como medida para todas las cosas, como prototipo del ser humano y todas las instituciones creadas socialmente, responden a las necesidades del varón, es decir, todo gira a su alrededor".
De lo citado anteriormente descubrimos que la socialización con respecto a la asignación de roles de género ha constituido la historia de legitimación de un género por sobre el otro, y junto con ello un orden social instaurado artificialmente sobre la base de supuestos mitológicos (hombre superior), y que hoy en día se encuentra "manifiestamente oculto" como el aire que respiramos. Hoy en día el machismo es un lenguaje, una concepción tan arraigada en nuestra psique que cuesta descubrir el velo que envuelve sus mecanismos, el machismo está presente en todos los aspectos de nuestra interacción tanto de hombres con mujeres, hombres con hombres, mujeres con mujeres. Todas nuestras definiciones son androcéntricas, inclusive las que utilizan las mujeres para definirse a sí mismas. Un ejemplo de la extremización de este fenómeno lo constituye la siguiente reflexión; sabemos que el feminismo vendría a ser algo así como la antítesis de machismo, pero su naturaleza, su presencia sólo puede entenderse bajo la presencia del machismo, o sea el feminismo encuentra su posibilidad de ser en la lucha contra aquello que no lo valida, el feminismo encuentra su sentido y su razón de ser en el objeto de su negación, por ello su presencia no hace más que afirmar la condición de existencia del machismo, un ejemplo práctico lo obtenemos reflexionando acerca de lo siguiente: el feminismo ha logrado, entre otras cosas la mayor participación de la mujer en las decisiones de la sociedad, ha ingresado masivamente al campo laboral, ha ingresado al marco de la competitividad de género y muchas veces, sino la mayoría ha salido victoriosa, sin embargo postulamos que estos triunfos son triunfos del modelo machista de sociedad para la cual el feminismo viene a ser funcional, o sea la mujer al participar (lo cual es algo muy valioso) perpetua el modelo machista imperante, al permitir regirse bajo el alero de un mundo definido desde el prisma de la masculinidad dominante.
El machismo, entonces vendría a ser una construcción cultural, basada en la historia de la evolución de la socialización de los roles de género, en esencia es un modo particular de concebir el rol masculino basado en el mito de la superioridad de los hombres por sobre las mujeres y en la autoridad que "por derecho propio" tiene sobre ellas.
En estos momentos nos vemos ante la necesidad de definir un constructo teórico que dé cuenta en alguna medida de cual es la dimensión psicológica del Machismo, asumiendo que, si bien este fenómeno encuentra su origen en la evolución de las formas culturales, es en el grado último (pero no menos relevante) de su expresión, un fenómeno individual de actualización de pautas culturales. El concepto que decidimos operativizar para este análisis es el de las "actitudes", y tal como quedo definido en la introducción, constituye una asociación entre un objeto dado y una evaluación dada. Lo cierto es que, es difícil entender un concepto con tan poca información, pero la simpleza de esta definición nos permite trabajar con este concepto de manera más eficiente (simplicidad pragmática). Sabemos además que las actitudes están constituidas por tres componentes: un componente cognitivo que se relaciona con creencias, percepciones acerca del objeto de la actitud. Un componente afectivo relacionado con el valor positivo o negativo que le asignamos a ese objeto, y por último un componentes conativo conductual que se expresa en conductas de hostilidad u apoyo con respecto al objeto de la actitud.
A modo de ejemplo, supongamos que alguien tiene una actitud negativa frente a los autos Japoneses, la actitud aquí consiste en asociar al auto Japonés con la valoración que ese sujeto le da, en este caso negativa. Entonces el componente cognitivo está presente porque el sujeto ve el auto Japonés y dice "creo que ese es un auto de mala calidad", el componente afectivo se daría por ejemplo si el sujeto pensara "a mí me gusta mucho más mi auto Inglés", y por último, el componente conductual "yo no me voy a comprar un auto Japonés". El ejemplo es un tanto rebuscado, pero nos permite figurarnos de manera más explicativa la forma en que opera la actitud, luego esto aplicado al fenómeno del Machismo es algo de mucha mayor complejidad. Para relacionar lo que hemos hablado hasta ahora con respecto a las actitudes, y con respecto al machismo, vamos a citar ciertos fragmentos de una conversación que mantuvimos con el profesor Max Eytel.
La verdad es que yo no te autorizo para que me citen porque me voy a mandar un volón (risas); yo me atrevería a decir que el machismo consiste en una "actitud" que tiene el hombre frente a la mujer, en el que hace una asociación entre el objeto mujer y el grado de valoración que le da, pero resulta, fíjate que esta es la volada que me voy a pegar ahora, que el machismo no es una actitud solo frente a la mujer, sino que es frente a toda una serie de actividades o funciones que se supone que tiene la mujer, entonces eso si lo miramos desde el punto de vista de la teoría del aprendizaje, podría ser perfectamente una sobregeneralización.
Esta idea es bastante interesante porque nos permite entender de qué manera una "actitud", que como dijimos es la asociación entre un objeto dado y una evaluación dada, se convierte en un "estereotipo", que es un conjunto de ideas que se mantiene acerca de un grupo determinado. Esta sobregeneralización desborda el terreno del objeto concreto para diseminarse a la categoría genérica de elementos de la cual ese elemento en particular (objeto de la actitud)forma parte, así las actividades que desempeñan las mujeres son etiquetadas como actividades de menor status social, y asignadas a la categoría de las mujeres en general.
La sobregeneralización es un proceso que da cuenta de la dinámica de nuestros procesos cognitivos orientados a nuestra adaptación, sin embargo el curso de esta dinámica psicológica unido a la historia de nuestras pautas culturales de asignación de roles, constituyó, y aún constituye un escenario muy hostil para la mujer.Las actitudes cumplen múltiples funciones, es una herramienta cognitiva que nos permite aprender selectivamente aquello que nos sea significativo, en este caso la actitud actuaría como un "esquema bipolar", entendiéndose por este "que las actitudes contienen conocimientos relativos a puntos de vista con los que se está muy de acuerdo, o muy en desacuerdo, facilita el aprendizaje y recuerdo de la información que se adecúa a cualquiera de estos dos puntos de vista".
En este sentido las actitudes adquieren un gran valor adaptativo, ligado a la supervivencia, al constituir un marco cognoscitivo organizativo o esquema, permite orientar nuestra acción de manera efectiva disminuyendo el gasto energético, y el tiempo invertido, la actitud además actúa como Heurístico, siendo una herramienta operativa que permite resolver problemas de manera sencilla recurriendo a nuestras evaluaciones almacenadas.
A modo de resumen, ahora sabemos que el machismo, puede constituir una "actitud" que tiene como objeto, más que la mujer, lo femenino, o sea todo el entorno simbólico que rodea la figura de la mujer en nuestra sociedad, el contenido de esta actitud está basado en el mito de la superioridad masculina, por lo que se puede argüir que es explícitamente negativo hacia las posibilidades de desarrollo espiritual de la mujer, y paradójicamente del hombre, que se constituye en un temprana víctima de sus formas institucionalizadas, que orientan la formación de los varones a la supresión de la expresión de laemocionalidad y la sensibilidad a causa de una homofobia por parte de los padres. Este último elemento es muy importante dado que permite la visión de la diversidad de elementos a la base del machismo, siendo la homofobia un factor no muy reconocido, y para completar es necesario agregar que no se ha encontrado una relación directa entre la crianza con una conducta de pasividad y la posterior homosexualidad, y además las historias de la milicia confirman que el aspecto de macho no es suficiente para negarse a la posibilidad de encontrar una pareja homosexual.
Las actitudes son aprendidas, el aprendizaje se lleva a cabo en un contexto histórico y socio-culturales que imprime su sello en nuestra individualidad, las actitudes pueden cambiar, no son estáticas, pero en el caso del machismo el cambio esperado debe pasar por la ruptura de macroestructuras deparadigma que incluso hoy en día permanecen encubiertas.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Machismo

El machismo es la creencia de que el hombre es superior a la mujer y que ésta debe ocupar siempre un lugar por debajo del de los individuos del sexo masculino. En algunas ocasiones puede ser tan extremo que conduce a un desprecio total hacia las mujeres y todo lo relacionado con el sexo femenino (misoginia). Sin embargo no debe confundirse el machismo con la misoginia, porque en el primero sólo se considera que la mujer es inferior al hombre, pero no se le odia; mientras que en el caso de la misoginia es una adversión extrema hacia las mujeres.
El machismo muchas veces no sólo se reduce a la discriminación contra el sexo femenino, sino también contra  los homosexuales, transexuales y metrosexuales.
por diversos medios; desde ciertos comentarios dentro del entorno familiar, hasta varias publicidades en donde se trata a las mujeres, homosexuales…como seres inferiores o estúpidos.
En muchas sociedades, incluso actualmente se sigue viendo como algo muy importante que la mujer llegue virgen al matrimonio y que ésta se ocupe de atender a los hijos y al esposo dentro del hogar. También se sigue viendo a la mujer como propiedad del hombre y en algunas culturas se llega hasta al asesinato y a la mutilación de muchas mujeres, porque ni siquiera se les considera seres humanos.
En fin, hay muchas muestras de machismo y a algunas de ellas estamos tan acostumbrados/as que ya incluso nos parecen normales; como por ejemplo, cuando decimos “Rosa es la mujer de Fulano”; en cambio es muy raro que se diga “Fulano es el hombre de Rosa”. Ésto es una muestra de machismo porque se asume que la mujer pertenece a su pareja masculina.

Feminismo

Contrario a lo que una gran cantidad de personas cree, el feminismo no proclama que la mujer está por encima del hombre o que tiene más derechos que éste. Lo que las feministas buscan es la igualdad en derechos entre el hombre y la mujer; por lo cual se oponen a que se considere a la mujer como un ser discapacitado frente al hombre.
Aunque se considera al feminismo como una doctrina moderna, a lo largo de la historia se han dado casos de mujeres y hasta hombres que han abogado por la igualdad entre ambos sexos.
En épocas más recientes el feminismo llevó a que se le concediera a las mujeres el derecho a pedir el divorcio, al sufragio y al empleo; además de poder recibir educación e ir a la universidad.Algo interesante a destacar es que no todas las mujeres son feministas; del mismo modo en que no todos los hombres son machistas. Hay féminas que están de acuerdo en asumir el rol que los hombres le han dado dentro de la familia y en la sociedad; asimismo, existen diferencias dentro de los grupos feministas en cuanto a algunos temas un tanto delicados como es el caso del aborto, en el que las opiniones están divididas entre las que creen que es un derecho de cada mujer y las que afirman que no puede ser de ese modo, porque la criatura es otro ser y no una parte de la mujer.
Actualmente, gracias a luchas feministas se ha logrado una mayor educación en cuanto al uso de los anticonceptivos y al sometimiento a procesos médicos para lograr un embarazo.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Diferencia entre machismo y feminismo

Dentro de cada sociedad, los seres humanos se forman ideas, esquemas mentales y estereotipos de diferentes cosas, en muchos casos debido a la ignorancia y en otros a la simple adversión. Desde tiempos milenarios, las personas (o por lo menos muchas de ellas) han regido su vida y en ocasiones la de los demás; basándose en ideas erróneas acerca de la posición que cada cual tiene dentro del sistema social.
Sin duda alguna, entre las ideas que en muchas culturas han tenido y siguen teniendo gran cantidad de personas, está la de los roles que debe desempeñar cada persona dependiendo de su sexo; pero aunque está claro que los hombres y las mujeres tienen ciertas diferencias (sobre todo biológicas), en la mayoría de los casos, esta idea se ha llevado al plano social; provocando que a veces se discrimine y abuse de ciertas personas únicamente por ser de determinado sexo.
Una de las actitudes más peligrosas la constituye el machismo, el cual puede tener muchas causas; pero suele tener cierta relación con algunas creencias religiosas; aunque es importante aclarar que no es sólo la religión la fuente de éste, porque también podría pensarse que el machismo ha ejercido influencia en esta última.Con el paso del tiempo y la incursión de las mujeres en el campo laboral, empiezan a surgir movimientos feministas que proponen y reclaman los derechos de las mujeres y su igualdad social frente al hombre. Esto como una manera de combatir muchos abusos cometidos contra las mujeres, por individuos con actitudes machistas.
A continuación veremos cuáles son algunas de las diferencias entre el machismo y el feminismo y qué es lo que propone cada uno.

martes, 24 de noviembre de 2015

¿cuales son las causas del machismo, y de la debilidad de las mujeres ante este? 

  Las causas del machismo provienen de la supremacía masculina, el uso de la fuerza para someter a los mas débiles. Las causas son el tener una educación fundada bajo estos preceptos, en los que por si se comprende a la mujer como la parte que debe satisfacer al hombre, o sea, hacerle la comida, plancharle la ropa, limpiar la casa, y criar hijos. Esta ideología proviene de culturas arcaicas y todavía es mantenida por las políticas conservadoras y religiosas (cristianismo mas que ninguna)

La debilidad de la mujer ante este problema es haberse criado, educado, en un ambiente familiar machista, y por eso acepta este modo de vida, que aunque no sea lo que desea, muchas mujeres se ven sometidas por lo mismo, verse dependiente de un hombre y su sueldo, sus hijos, las pocas alternativas para independizarse, ect... En muchos paises que todavia el machismo es muy normal, aunque castigado por la ley, esta el problema de que la mujer contrae matrimonio en edades tempranas, de modo que no le ha permitido hacer una carrera y solo se ha dejado llevar por el animo de indendizarse de su hogar familiar con el fin (machista) de crear una familia. su falta de preparacion y ver como "normal" que sea el hombre quien trabaje y traiga el sueldo a casa, hace que a lo largo de los años su capacidad para independizarse se vea mermada, y su insatisfacion haga de si una mujer desrealizada a la que se le impone sus deberes como mujer, ser tareas del hogar y abrir las piernas y criar hijos.

Las causas del maltrato domestico comienzan principalmente cuando la economia principal se ve afectada, o los deseos de la mujer por salir, relacionarse, hacer actividades, ect... chocan con los propositos de un hombre inseguro de si mismo, y que por lo tanto desea que su mujer sea su exclava, anulando asi la posibilidad de que se convierta en mayor su capacidad e independencia, y el machista vea en peligro su "masculinidad" ..

lunes, 23 de noviembre de 2015

                                                                   MACHISMO
A. EL MACHISMO EN GENERAL
1. ¿Qué es el machismo? Se llama machismo al conjunto de actitudes y comportamientos que rebajan injustamente la dignidad de la mujer en comparación con el varón. (Hablamos aquí del machismo pernicioso y rechazable, no del machismo bromista, indiferente o chulesco que no tiene mayor importancia).
2. ¿Injustamente? En este tema la justicia ocupa un papel importante: si un comportamiento es justo, no hay machismo. Hay circunstancias donde la mujer está más cualificada y sería machismo postergarla. En cambio, hay otros casos donde el varón está más dotado; es justo reconocerlo y no hay machismo sino realismo.
3. Ejemplos de actitudes machistas: Limitar o estorbar el acceso de la mujer a la universidad, a la cultura o a los puestos de dirección; intentar que la mujer piense, vista o se comporte como el varón; considerar a la mujer como objeto sexual para uso y gusto del varón... Estos comportamientos son injustos con la dignidad de la mujer y deben rechazarse.
4. Aclaraciones. En este enfrentamiento entre hombres y mujeres cabe equivocarse por exceso o por defecto. Para evitar estos errores conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:
  • No es bueno plantear el tema como lucha. Más bien se trata de conseguir entendimiento y colaboración:solidaridad. Se pretende que ambos mejoren, que se alegren con la dignidad del otro.
  • El feminismo o el machismo no es el valor absoluto y principal. Debe tener en cuenta otros aspectos, como la justicia, la caridad, la libertad de asociación...
  • El ideal no es la igualdad absoluta: no se trata de que las mujeres sean hombres, sino de que hombre y mujer gocen de la misma dignidad como personas.
  • El hombre y la mujer son distintos, y esas diferencias se deben respetar. Se trata de fomentar la igualdad en lo que son iguales, y la diferenciación donde son diferentes.

B. ACTITUDES CORRECTAS 
Veamos unos ejemplos de buenos comportamientos explicando dónde defender la igualdad, dónde la diversidad, y qué exageraciones deben evitarse:
5. En el trabajo y en la política
- Igualdad de derechos para optar a un puesto de trabajo o de gobierno.
- Diferenciación:
        . Deben regularse bien las ausencias por embarazo.
        . Hay puestos que las mujeres desempeñan mejor (amas de casa, enfermeras,...). Esas labores no se deben menospreciar, como tampoco son rechazables las tareas más propias de varones (cargador de muelle...).
- Aclaración: dentro de la libertad de contratación, una empresa puede fichar un predominio de varones sin ser machista: habría machismo si la mujer no dispusiera de otras empresas con puestos de trabajo igualmente cualificados. Tampoco hay machismo si se contrata a un varón por su mejor preparación profesional.
6. En la cultura (aspecto fundamental en estos temas).
- Igualdad de derechos para acceder a la cultura (escolarización, universidad...).
- Diferenciación: libertad para seguir tendencias culturales distintas a las varoniles, como su atención por lamoda. Esas inclinaciones no se deben menospreciar. (Tampoco es rechazable el interés del varón por el rugby).
- Aclaración: los colegios y universidades para varones no son machistas de por sí, sino que entran dentro de la libertad de asociación. Serían machistas si hubiera menosprecio, o si la mujer no dispusiera de instituciones similares donde acceder a la cultura.
7. En el sexo
- Igualdad de derechos a que su cuerpo -y su alma- sean respetados.
- Diferenciación: es distinto el modo de ejercitar y proteger ese respeto. Por ejemplo, la mujer debe cuidar más la modestia en el vestir.
- Aclaraciones:
        . La pornografía es claramente machista pues rebaja la dignidad de la persona convirtiéndola en objeto sexual.
        . Los atentados contra la maternidad (métodos anticonceptivos, aborto...) son perjudiciales para la mujer pues le privan de un don muy grande. Serán machistas si con ellos el hombre desprecia a la mujer utilizándola a su gusto.
8. En el matrimonio
- Igualdad: Uno con una y una con uno. El amor mutuo debe ser exclusivo. El harén o los amantes rebajan la dignidad del cónyuge.
- Diferenciación: El modo de amarse es distinto. Por ejemplo, en general una rosa es más bien una muestra de amor hacia la mujer.
- Aclaraciones:
        . La poligamia es claramente machista.
        . El divorcio es perjudicial para la familia, pero sólo será machista en los casos similares a una poligamia por etapas. En la práctica las leyes de divorcio son machistas, pues la realidad ha mostrado que la mujer suele salir más perjudicada.
9. En el deporte
- Igualdad de derechos a la práctica deportiva.
- Diferenciación:
        . Es correcto que haya categorías distintas para el hombre y la mujer. Puede parecer una separación machista, pero no es machismo sino justo realismo: tienen diferente capacidad atlética.
        . Los vestuarios deben estar separados.
- Aclaración: Las asociaciones deportivas para hombres no son machistas de por sí, pues hay libertad de asociarse con quien se desee. Sólo serían machistas si las mujeres no pudieran disponer de otras similares, o si esa selección fuera unida al menosprecio.
C. MACHISMO EN LA VIDA ESPIRITUAL
10. En la santidad
- Igualdad: Todas las personas están llamadas a la máxima santidad, a la unión con Cristo, al cielo.
- Diferenciación: El modo de alcanzar la santidad es distinto. Por ejemplo, las mujeres tienen más facilidad para unas virtudes, mientras que deben esforzarse más en otras.
- Aclaración: Los institutos religiosos para hombres no son machistas, pues ni menosprecian a la mujer, ni excluyen otros caminos de santidad para ellas. (También está la libertad divina de elegir fundaciones).
11. Aclaración del sacerdocio ministerial.- Tema debatido pues en la religión católica sólo los hombres pueden ser sacerdotes. No hay menosprecio pero sí exclusión clara y a primera vista injusta: machismo. La verdad sin embargo es otra; no hay machismo sino realismo: las mujeres no pueden ser sacerdotes por falta de capacidad; por tanto es justo que no lo sean.
12. ¿Falta de capacidad? Las mujeres pueden ser madres de sacerdotes como María madre de Cristo, pero Cristo fue varón y varón debe ser quien hace sus veces en la tierra. Evidentemente aquí interviene la libertad divina de organizar así las cosas, y no dudamos de la sabiduría y justicia de Dios.
13. ¿Catolicismo machista? La religión católica es la institución que más ha defendido la mujer a lo largo de la historia, y es la única que eleva la dignidad de una mujer a la categoría increíble de Madre de Dios. Se diría ahora que el catolicismo es marcadamente feminista. Menos mal que los sacerdotes sólo pueden ser hombres y así se equilibra un poco la situación. El Señor ha dispuesto las cosas muy bien.
14. No lo veo claro, me dice un amigo y continúa: las mujeres pueden ser embajadoras que representen a un país. ¿Por qué no van a ser capaces de representar a Cristo?.- No es el mismo tipo de representación. Veamos lo que sucede en la misa. El sacerdote afirma "esto es mi cuerpo" y en ese momento el pan no pasa a ser el cuerpo del sacerdote sino el de Cristo. En esos instantes el sacerdote ha prestado su voz y su persona a Cristo para que Él diga "esto es mi cuerpo". Es ya difícil a la fe aceptar esa presencia de Cristo en el sacerdote. Más difícil sería si se tratara de una mujer. El Señor ha dispuesto las cosas muy bien.
15. El sacerdocio es una vocación divina que el Señor da libremente a quien desea. Cualquier vocación es un gran honor -y una responsabilidad- para la persona elegida, pero no un desprecio para las demás. El Creador no está obligado a otorgar ese don a todos, y no es injusto cuando lo da a unos y no a otros. Es libre.